El final que nos diera en el anime de Candy Candy en el año 1982 creo que de alguna manera perjudicó nuestras futuras vidas. Qué le pasó a Keiko Nagita la creadora? Es que tuvo una adolescencia frustrada? Es que hasta el día de hoy nos preguntamos por qué Terry se quedó con la coja de Susana? Por qué Candy perdonó tantas veces a la zorra de la Annie? Tantos por qués???? Incluso, por qué la voz de Candy Candy, la argentina cuyo nombre no recuerdo, habla como una Candy de 60 años!!! Es como escuchar que Candy envejeció. La queremos joven e idiota como fue aunque les adelanto que esto cambiará. Cómo a esta joponesa se le ocurrió hacer un final tan pero tan pero tan absurdo?? Ahora todos nosotros mujeres y hombres cuarentones queremos tener el verdadero final que a continuación contaré no sé si en 1, 2 ó hasta 3 partes. Tantos hilos sueltos, tantos rencores guardados, tantos deseos escondidos y tanta estupidez departe de los personajes sobretodo de la principal la muy aniñada, inocente, imbécil, tarada si mis queridos lectores hablo de Candy Candy.
Se encontraba Candy en la colina de Pony con Patty, la única y a mi parecer amiga más leal, Annie la zorra con la cabra de Archibauld alias Archie en el ambiente y justo en este momento es que Candy decide aceptar el alejamiento de Terry, quien estaba en Broadway muy ocupado haciendo obras teatrales digamos atado a la coja, pero a quien no sacaba de la habitación ni para respirar al parque. Se iba solo a los vernisages, a los cheese and wines de sus compañeros de teatro, agarraba con una que otra doncella de la obra y jamás se presentaba con Susana a ningún evento ni la llevaba al estreno de sus obras teatrales. Siempre con la mirada triste, solo y desesperado. Como todos sabemos el primer amor de Candy fue el príncipe de la Colina quien con su gaita iluminaba los ojos de la pobre huérfana. Este era en realidad William Andry que con el tiempo no sé qué enfermedad bipolar tuvo que se convirtió en hippie, luego en yuppie, luego en zoofílico y luego en cabro con falda osea un kilt. Un clavo saca a otro clavo. Fue entonces que el rubilindo niño fue sustituído por otro rubio más amanerado. Este era el poco varonil de Anthony, quien encima tenía las manos delicadas. A la muerte de Anthony (a quien nunca se le conoció pareja hombre), el único que pudo suplir ese amor fue Terry Granchester. Qué más se podía pedir? un tipo fuerte, alto, churro, elegante, con títulos, hijo de conde, hijo de actriz, regio, maravilloso y seguro bueno en la cama. Eso aún non lo sabía.
No sé por qué tanto freak en la familia Andry. Pero esa tarde en la colina, la llegada de Albert con la gaita en kilt, tratando de que Candy recordara el amor que tenía por el entonces chibolo príncipe fue infructuosa. Ella tenía en mente aún al macho de Terry en un caballo déspota, soberbio, con un buen bulto (aunque jamás lo dijera) y no a un maricueca en falda tratando de traer a colación las viejas ilusiones de un verano. Ya ni siquiera se llamaba Albert sino que ahora era William el sucesor de toda la fortuna. En realidad William era su verdadero nombre Albert era su nombre de batalla. A aquel en quien la tia abuela Elroy había depositado toda su fe para sacar adelante a sus hermanos y primos. Claro vale recalcar que la tia abuela era una lesbiana en potencia, ya que como recordarán la mujer era extremadamente fuerte para la época, poco femenina de ahí todos los cabros en la familia. Enfín, este petit comité de la colina se veía tan feliz que terminaron en un almuerzo de camaradería incluyendo a los huérfanos de la vieja guardia. Osea esos chibolitos del orfanato que se meaban la cama y jodían la paciencia a la señorita Pony y la hermana María. Tengo que enfatizar en Annie un poco para que luego conozcan su verdadero YO.
ANNIE: Annie llegó prácticamente con Candy al Hogar de Pony. Vivieron toda su infancia juntas y si bien es cierto ambas querían ser adoptadas y tener una familia, ponían ante todo su amistad. Claro Candy era la única idiota que no dejaría que la adopten por estar al costado de su amiga, sin darse cuenta que ésta ya tenía todo bajo control y que la traicionaría. El señor Ritter llegó por Candy y ésta fingió mojar la cama para no ser adoptada y en un cerrar y abrir de ojos, Annie ya se había trepado con maleta y todo en la carroza de los Ritter. Simplemente mis queridos lectores Annie chapó su calzón y su maleta y se cagó en la cojudez de Candy. A eso le llamo yo una reverenda zorra. Zorra porque la perra era muy astuta no idiota como la otra que creía en huevadas y la pobreza. Si esto le hizo a Candy cuando tenían 7 años de edad imagínense qué más pudo hacerle luego. Sin dejar de recordarles que en el colegio San Pablo le hizo roche por Archie, le dejó de hablar por parar con Elisa, siempre tan envidiosa de Candy y déjenme decirles que todos esos rencores no se solucionaron en la enfermería del colegio cuando la astuta mujerzuela le dijo a Candy que serían amigas nuevamente y para siempre ja ja ja me rio.
He terminado con la primera parte de Candy en realidad les he hecho una pequeña introducción para que luego sepan lo que leerán. En el segundo capítulo Candy todo empieza después de aquel almuerzo de camaraderia en la colina de Pony. Como pequeños momentos pueden cambiar el futuro de todos los personajes...
miércoles, 7 de julio de 2010
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